Día 20. Ayuno de 21 Días.

Dia 20. Que Dios Envie Mas Obreros a Su Campo.

Dios dijo, ” Pídeme, y te daré por herencia las naciones y como posesión tuya los confines de la tierra.” (Salmo 2:8). Jesus nos dijo, “Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.” Mateo 9:38, NVI). En este veinteavo dia de tu ayuno, enfoca tus oraciones en estas dos instrucciones claves del cielo.

1)Clama que Dios salve a las multitudes que se encuentran en el valle de la desicion.

2)Clama por los que estan perdidos y los que estan heridos, por los pobres, por los adictos.

Pidele que envie misioneros, embajadores de Su Palabra, a la Tierra.

El pueblo que habitaba en tinieblas vio gran luz,
y a los que habitaban en región de sombra de muerte,
luz les resplandeció. – Mateo 4:16


Y COBRE ANIMO!!! Sea que su batalla sea de índole de combate o ánimo no permita que el desánimo controle sus emociones; ni que otros depositen cargas negativas, o financieras, o de enfermedad, o de maldiciones  sobre usted.

1) Dios desea que usted confíe en El.

Salmos 33:20 “Esperamos confiados en el Señor; él es nuestro socorro y nuestro escudo”.
Proverbios 3:5 “Confía en el Señor de todo corazón,  y no en tu propia inteligencia”.

2) No le ceda al miedo destruir su fe y sueños. Refúgiese en Dios y busque la compañía de gente verdaderamente cristiana, que le den esperanza e inyecten visión sobre su vida.

3) Sepa que Dios pelea sus batallas.
Éxodo 14:14. “Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos”.

Estos hermanos en la fe confiaron en Dios mientras ayunaban y fíjese lo que dice el verso:

“En los primeros dos intentos, los Israelitas trataron de ganar la batalla por sí mismos y perdieron. Después ayunaron, ¡Dios ganó la batalla por ellos!” (Jueces 20:35).

Oración:

Jehová de los Ejércitos, Padre de amor y misericordia, gracias porque podemos contar contigo en todo momento. Gracias por amarnos y entendernos.  Te permitimos  que pelees nuestras batallas por nuestras familias, hijos, matrimonios, trabajos, finanzas, futuro, carreras, y nuestro porvenir. Enséñanos a vivir confiando en tus santas promesas, a depender de ti en todo. Haz que nuestras almas hallen reposo en ti y que esperemos pacientemente en tus respuestas. En el nombre de Jesús,  amén.

Cuando el mundo te diga que no puede, Filipenses 4:19  te dice que “TODO” lo puedes en Cristo que te fortalece.